El uso de analogías en ENZIMAS
Las enzimas son polipéptidos cuya
función es catalizar las reacciones químicas, es decir, acelerarlas, sin modificarse
y sin formar parte de los productos. Por ejemplo, en el proceso de fabricación
del pan, si al hacer la masa no se le agrega levadura, esta no levará ya
que la misma permite que la masa leve al
producir dióxido de carbono producto de la fermentación de azúcares. Esto
ocurre gracias a que las enzimas que se encuentran en la levadura catalizan la
reacción.
Además, las enzimas son
específicas tanto para el tipo de reacción catalizada como para un sustrato o
varios sustratos estrechamente relacionados. Por ejemplo, las plantas acidófilas
(enzima) son organismos que pueden crecer específicamente en suelos ácidos (sustrato)
que tengan un pH entre 4 y 6. Otro caso podría ser el de la dieta particular que
tienen los osos pandas, que se alimentan casi un 100% con las hojas de los bambúes.
Las enzimas poseen un lugar
definido en su molécula llamado sitio activo donde el sustrato se fijará
formando el complejo enzima-sustrato que permitirá que este se pueda transformar
en el producto. Hay varios científicos que sostienen que la interacción de la
enzima con un sustrato es “rígida” como si fuera una llave que concuerda con
una cerradura. En cambio, hay otros que no están de acuerdo y apoyan la
hipótesis de Koshland de adaptación o ajuste-inducido, en la cual se considera
que la estructura de la enzima posee flexibilidad y plasticidad y el sustrato
al unirse a la enzima estimula cambios en su conformación, como si la llave
(sustrato) al entrar en la cerradura (enzima), se adaptase a su forma.
Comentarios
Publicar un comentario